La startup catalana Mitiga Solutions, ha desarrollado una tecnología que permite evaluar los impactos de las erupciones volcánicas en el sector de la aviación a través de un software, y conocer los riesgos que estos desastres naturales pueden suponer en su actividad.

Mitiga Solutions, spin-off del Barcelona Supercomputing Center, es una de las 10 startups participantes a la ultima edición del programa de aceleración Empenta impulsado por ACCIÓ, conjuntamente con ESADE y ESADECREAPOLIS. El Programa tiene como objetivo acelerar el crecimiento de las empresas emergentes que se encuentran en fases iniciales para que sus productos o servicios lleguen al mercado y encuentren financiamiento.

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A través de algoritmos, información de distintos observatorios especializados e imágenes satélites, la startup puede saber cuando entrará en erupción un volcán, predecir su impacto y proponer rutas alternativas. De esta forma, la tecnología de Mitiga Solutions, llamada SORT-ATM, ofrece a las compañías aéreas un mayor tiempo de respuesta para evaluar y gestionar el impacto que les puede suponer la erupción volcánica. A través de una notificación automática, el software informa a la aerolínea con una antelación de entre 24 i 48 horas sobre que tramo de la trayectoria del vuelo se vera afectado, a que altura llegará el impacto de la erupción i cuantos de sus vuelos podrán continuar con su actividad sin asumir riesgos.

Actualmente las aerolíneas no disponen de ninguna herramienta que les permita saber el impacto que tienen en su actividad desastres naturales como las erupciones volcánicas”, explica Àlex Martí, director general de la empresa. “Delante esta incerteza, las líneas aéreas acostumbran a no asumir riesgos y anular vuelos”, añade. “El cierre del espacio aéreo y la cancelación de los vuelos suponen una pérdida económica a muchos niveles. Por eso, la tecnología de Mitiga Solutions ofrece una solución que ayuda a los clientes a tomar sus decisiones, minimizando riesgos y asumiendo el menor impacto económico posible”.

A banda de las aerolíneas comerciales, también puede aplicarse esta tecnología a sectores como las compañías de aseguranzas, aeropuertos y proveedores de motores, que les permite saber si la aeronave ha pasado por una zona afectada y a qué dosis de ceniza se ha expuesto el motor. Por lo que hace a los aeropuertos, permite saber que nivel de afectación puede tener la caída de la ceniza para prevenir las tareas de mantenimiento de las pistas y el retraso de los aviones, que también supone un importante problema económico.