Meelk, el dispositivo que mide la leche materna para aumentar la tranquilidad de la madre


Meelk es una de las 20 start-ups que ha sido seleccionada para la V Edición de EMPENTA en el itinerario de Disruptive Technologies. La start-up, ideada por María Isabel Castellanos y con las nuevas incorporaciones de Marc Bové y Maxime Fouguere, ha creado un wearable y una aplicación para poder medir la cantidad de leche materna que consume el bebé.

EMPENTA 2015 es el programa de aceleración de start-ups innovadoras y de base tecnológica organizado per ESADECREAPOLIS con el apoyo de ACCIÓ, Catalunya Emprèn y ESADE.

Maxime Fouguere, María Isabel Castellanos y Marc Bové.

Maxime Fouguere, María Isabel Castellanos y Marc Bové.

 

¿Qué es?

María Isabel: Meelk es un wearable device que está pensado para medir la cantidad de leche que las madres tienen y cuanta leche ha consumido el bebé. Son dos partes, una es un producto y la otra una aplicación para el móvil. Ayuda a las mamás a sentirse confiadas durante la lactancia. El objetivo es que se sientan súper mamas y que sepan que están haciendo un buen trabajo y que no terminen dejando la lactancia por un momento de debilidad. Meelk nació del programa Moebio de Biocat, con la ayuda de otros hospitales como Sant Joan de Déu. Esto fue más o menos hace un año y medio, y hace poco se incorporaron Marc Bové y Maxime Fouguere.

¿Qué tipo de wearable es?

MI: Lo que hemos pensado de momento es un parche que iría sobre el pecho. Ahora estamos en el desarrollo del producto, el prototipo no está acabado. El foco de estos seis meses en paralelo con EMPENTA es desarrollar el prototipo funcional y ahora estamos en la fase de probar la tecnología.

¿Cómo surgió la idea?

MI: Yo estaba en un grupo de cuatro personas dentro del programa Moebio y nos tocó estar en el área de obstetricia y ginecología del hospital Sant Joan de Déu. Estuvimos como dos meses en una inmersión clínica donde vimos todos los problemas y yo observé el de la lactancia.  Estando en una sala con una mamá que tenía a su bebé, ella estaba sola y el bebé estaba llorando. Solo hacía doce horas que había nacido el bebé y la mamá estaba desesperada y en su medio grito de auxilio le dijo a la médica que estaba de turno que la leche no le venía y la respuesta de la médica fue ya vendrá. Y en dos segundos salió. Allí observé el problema y durante el programa validé con unas 110 entrevistas cara a cara y una encuesta de unas 400 personas en Colombia, Estados Unidos, Australia, con gente en la calle. Cada vez que veía una mamá con un carrito me le acercaba y le preguntaba si había lactado. Les hacía entrevistas de cinco minutos para validar todo, que realmente hubiera esa necesidad. Inicialmente pensábamos que era más un problema de calidad de la leche, pero luego al hablar con las madres nos dimos cuenta que es más un tema de cantidad. La mamá siente que el bebé no se está alimentando.

¿Para qué puede servirle a la madre medir esto?

MI: Realmente algunas mamas sienten que están súper hinchadas, otras que no. Entonces ellas lo que creen es que no tienen leche, ven que el bebé no toma, van al pediatra y les dice que el bebé no está creciendo y que es mejor tomar leche de fórmula. La lactancia es un proceso que tienes que estimular, ya que al generar oxitocinas es cuando se genera la leche. Y cuando se la da leche de fórmula y no se estimula la leche se seca, como dicen en Colombia. El objetivo es que la mamá se dé cuenta, a través de la aplicación, que tiene leche, que está produciendo y que simplemente tiene que seguir estimulando. Empoderando adicionalmente a la mamá, que va a tener un control sobre lo que toma el bebé. Esta es como la segunda fase del prototipo, decirle a la mamá cuanto consume el bebé.

¿Entonces cuantifica la leche?

MI: Todo está basado en la cuantificación, pero más que cuantificar se basa en conocer al bebé y saber cuánto come. Todos los bebés son diferentes. No solamente para las mamás primerizas, porque puede pasar que a una mamá le vaya muy bien con el primer bebé pero el segundo no le coma tan bien. Entonces el primero es gordito y como más energético y el segundo es más flaquito. El objetivo es que a medida que la mamá va conociéndose a sí misma conozca también al bebé y se dé cuenta que su bebé lo normal es que tome 60 ml al día y cuando pase algún cambio comunicarse directamente con el pediatra y entregarle esta información con un montón de datos y les ayudaría a agilizar el diagnostico. De alguna forma retrasar la parte en la que las mamás renuncian demasiado pronto a la lactancia.

¿Cuándo empezareis las pruebas?

MI: Esperamos que en un mes podamos empezar la primera prueba piloto en el Hospital Sant Joan de Déu con la ayuda de madres voluntarias para hacer la validación. Para ver si estamos midiendo lo que tenemos que medir.

¿Hay dispositivos similares?

MI: Sí que hay. El sacaleches por ejemplo es un dispositivo que mide la leche que produce la madre. Y hay otros más enfocados al mercado de Estados Unidos, que ponen una pezonera entre el bebé y la mamá y mide el flujo de la leche. Pero nuestro objetivo es hacerlo lo más sencillo posible sin interrumpir este contacto, porque uno de los objetivos de la lactancia es favorecer el contacto piel con piel. Entonces lo que nosotros queremos es algo tan maravilloso como un iWatch, que tú te lo pones y te dice la información, pero sobre el pecho.

Marc: Además, el hecho de dar el pecho reduce las posibilidades de la madre de tener cáncer de mama y la probabilidad del bebé de tener enfermedades futuras.

¿Cómo planteáis la distribución?

Marc: Básicamente hemos pensado que la venta la queremos hacer a través del canal de farmacia o parafarmacia. Luego también hay posibilidad de distribuirlo a través de otro tipo de tiendas que tienen contacto directo con el consumidor final. Pero no tenemos aún decidido qué tipo de establecimiento vamos a querer.

MI: Podríamos ser un medical device. Es decir, un dispositivo médico bajo la regulación estadunidense de la FDA, la Food and Drugs Administration, y esto retrasaría el lanzamiento del producto unos 10 años aproximadamente antes de llegar al mercado, porque tiene que pasar evaluaciones. Mientras que si somos un producto de consumo masivo, como un sacaleches, podríamos estar en el Corte Inglés como cualquier producto de parafarmacia al lado de una caja de sacaleches.

¿Qué beneficios hay entre una cosa y la otra?

Marc: Yo creo que el canal de farmacia tiene la ventaja que el consumidor sabe que allí va a encontrar el producto. Si voy al Corte Inglés, no sé qué voy a encontrar ese producto. Lo puedo ver en la estantería y entonces interesarme, pero es difícil que piense en el Corte Inglés como un sitio en el que puedo encontrar el producto.

MI: Si es un dispositivo médico podría venderse también en parafarmacias pero un médico tendría que prescribirlo, por decirlo así es como un holter cardiovascular, que sirve para medir la actividad cardíaca. Tú no puedes ir a la tienda, comprar el holter y que alguien te lo ponga, porque es más invasivo.  Realmente es algo difícil y ahora estamos más inclinados a ser un dispositivo de consumo. Pero los tres somos ingenieros y queremos que todo esté muy bien pensado. Es decir, si tienes un FDA todo esta super bien evaluado y tiene un sello que no te van a poder quitar. Mientras que si eres un dispositivo de consumo tendría un sello CE, de la Unión Europea, para poder venderlo pero no tendría tanta evaluación.

¿Quiénes integráis el equipo?

Maxime: Somos tres. Yo estoy encargado de los protocolos y la parte científica con María.

Marc: Yo me encargo de la parte financiera, plan de negocio e incluso también plan de marketing. Estudio qué fondos de Venture Capital son ideales para nuestro futuro, especializados en Health Care o Medical Devices.

MI: Soy la encargada de toda la burocracia que hay para crear una empresa, los contactos, generar información del producto. Maxime me ha ayudado mucho en el estudio clínico, la prueba piloto con el hospital, mirando la parte científica, leyéndonos todos los papers que puedan haber relacionados con la lactancia.

¿Habéis hecho alguna ronda de inversión hasta el momento?

MI: Con el Hospital Sant Joan de Déu y el programa Moebio se creó un interés. Hay un contrato de por medio que todavía no se ha firmado, pero en la prueba piloto ellos se encargaran de toda la parte financiera. Luego también estamos negociando con un centro tecnológico de muy alto nivel. La idea es que ellos dos van a ayudar financieramente y en caso que salgo algo nosotros retornaríamos con royalties o lo que sea. Aunque la inyección de dinero aún no ha sido necesaria porque estamos en el proceso de prototipo. El día que tengamos la tecnología y mostremos que funciona sí que tendremos nuestra primera ronda de inversión.

¿En qué fase estáis ahora?

MI: Estamos muy paralelo a lo que plantea EMPENTA. Una de los objetivos de porqué estamos en EMPENTA es porque está muy enfocado al modelo de negocio. Nuestro modelo de negocio está pensado, está validado, pero no es todo lo robusto que tiene que ser para entregárselo a un inversor el día de mañana. Por un lado estamos desarrollando el prototipo, tratando de cerrar los contratos con el hospital y luego redefiniendo el modelo de negocio.

¿Por qué creéis que es un proyecto innovador?

Maxime: Creo que es un producto diferente de los competidores y más fácil de usar. Creo que podríamos tener una relación con el médico también, que los otros no tienen, a través de la aplicación.

Marc: Es un producto que aporta un valor a la madre y al bebé.

MI: Es innovador no solo por la forma en que se está pensando el producto sino la forma de estar en contacto con la mamá. Parte de una necesidad que ellas tienen y que ellas nos dicen. La base es la madre, ayudarla a ella. Toda la experiencia que tenemos nosotros es de hablar con las mamás. Cuando el bebé nace la mamá pasa a un segundo plano totalmente. Este producto está enfocado a la mamá, el bebé estará perfecto y alimentado pero todo lo que rodea a la mamá debe estar bien para que el bebé este bien. Estamos proponiendo un producto para una mamá que tiene un bebé.

¿Qué es lo que creéis que más han valorado de vuestro proyecto para entrar en EMPENTA?

Marc: Yo creo que le han visto potencial. Hay muchas startups hoy en día y a muchas las veo un poco iguales y no veo valor añadido en muchos proyectos. Este proyecto, como la mayoría de proyectos de Health Care relacionados con startups, está más claro que si pasan los controles tendrán un valor añadido. Cuando el proyecto se presentó a EMPENTA estaba muy trabajado por María.

MI: Vieron una idea bastante interesante que venía con el apoyo de dos grandes instituciones, el hospital y el centro tecnológico. Nuestro dispositivo soluciona un problema de la persona, no sólo médico, nuestro foco es la mamá.

¿Qué esperáis de EMPENTA?

MI: Quiero principalmente tres cosas. Fortalecer el equipo, que todo el mundo está contento y feliz y nos apasione ayudar a la mamá. Los contactos de EMPENTA, estamos muy contentos con nuestros mentores. Y tercero la ronda de inversión, espero que de aquí a que acabemos EMPENTA tengamos el prototipo validado y podamos presentarlo a inversores.

¿Cuáles son vuestras expectativas y objetivos de futuro?

Marc: Pensamos en el prototipo como siguiente meta tangible, porque con el prototipo podemos empezar la primera ronda y la startup. Para llegar aquí debemos ser fuertes como equipo y tener el modelo de negocio validado.

MI: Estar con las madres y el wearable cuantificando y validando el proyecto. Nuestra meta ahora es prototipo y validar y luego saltar a la parte de inversión. Y en seis meses empezar la producción. La última imagen sería una señora en la calle lactando a su bebé con el dispositivo en una silla de estas de Barcelona. Tener a un consumidor feliz y no hacerlo solo por lo monetario.

¿Participar en el programa os ha hecho cambiar los objetivos iniciales?

Marc: Yo creo que sí. Ha sentado la base, empecemos por juntar un equipo fuerte, No ha cambiado el objetivo final pero ha puesto metas intermedias.

MI: Ya tuvimos una reunión con mentores y hay una presión diferente. EMPENTA genera un plan extremadamente claro de hacia dónde tienes que ir y luego los pasos a seguir, eso es el foco y no pierdas tu meta. Entonces sí que ha cambiado. Antes de empezar EMPENTA estaba yo sola sin haberlos conocido a ellos.

¿Cuáles han sido los mayores retos a los que os habéis enfrentado?

Marc: El protocolo que han tenido que hacer María y Maxime en los últimos días ha sido un reto importante.

MI: Es un protocolo que dice todos los pasos que se debe seguir para probar un prototipo para humanos. Esto ha sido un gran reto. Para mí personalmente uno de los grandes retos, ha sido entrar en el mundo médico. Las instituciones se mueven a un paso muy diferente al que nos movemos. Están acostumbrados a ensayos clínicos de farmacia pero no de productos, que son más lentos y todavía no entienden que nosotros debemos ser más veloces en este sentido. Este es un reto que aún no hemos superado.

¿Qué consejo le darías a un emprendedor?

MI: Yo daría dos: rodéate muy bien y si no te apasiona lo que estás haciendo, ni lo hagas.

Maxime: Enfocarse en el prototipo, porque es la primera prueba para mostrar al inversor y también muestra que es un equipo serio.

Marc: Que cojan la idea y la validen. Que no inviertan un euro antes que eso. Si la gente no está dispuesta a pagar por una solución a un problema que existe no hay que ir más allá. La gente lo mira desde el ordenador que lo soporta todo, pero la realidad es la que es.