Ferran Vilà, Innovation & Business Development Director de Vallformosa, durante su ponencia

Ferran Vilà, Innovation & Business Development Director de Vallformosa, durante su ponencia

En el primer 'Esmorzar d'Innovació' organizado por ACC1Ó en Sant Cugat, Ferran Vilà, Innovation & Business Development Director de Vallformosa, ha presentado el modelo de innovación que implementan en su compañía. 

¿Cuáles son, para ti, los esenciales de la innovación?

El Club de Innovación de ESADECREAPOLIS nos ha ayudado a estar conectados con la innovación y a conocer que hacen otras empresas
— Ferran Vilà, Vallformosa

Para mí, los esenciales de la innovación son básicamente dos: gestionar el cambio y motivar. El primer espacio aspiracional, para inspirar a toda la organización, marca un reto o un objetivo casi inabarcable pero que motiva a toda la organización a moverse hacia la innovación. En esta misma línea, el mobilize, la movilización, motivar y gestionar los recursos. Añadiría, quizá, otros dos que serían choose, es decir, escoger sobre qué proyectos trabajar, saber priorizar, saber poner el foco donde toca, aplicando siempre la estrategia de la empresa. El último, discover, estar muy atento a las tendencias, a que hacen las start-ups, otras empresas de nuestro sector y de otros en términos de innovación. Conocer las tendencias porque muchas veces intentamos dar vueltas sobre la misma rueda cuando fuera ya están trabajando con otras herramientas.

En Vallformosa hay mucha gente implicada de distintas áreas y departamentos, ¿cómo consigues involucrar a tanta gente para que se sume a este reto?

Para intentar movilizar y motivar a toda la compañía lo hicimos gradualmente. Empezamos con el 25% de los trabajadores, luego el 50% y así. Actualmente estamos hablando de 50 personas que han sido involucradas en proyectos de transformación. Esta parte de gestión del trabajo y motivación es una de las más complicadas. Asumiendo esta dificultad, la comunicación ha sido esencial. Si a una persona le explicas que quiere la empresa, que se espera de él, lo que creemos que podemos conseguir… Ayuda mucho. No es lo mismo decir ‘haz esto’ que ‘queremos hacer esto, ¿crees que puedes ayudar?’. Cuando entienden en trasfondo es mucho más fácil movilizar. La comunicación tiene que ser previa y de seguimiento en sesiones continuas para informar de lo que los diferentes proyectos van consiguiendo. Evidentemente, también, apoyar mucho a los equipos porque no tienen formación en gestión de proyectos y necesitan este acompañamiento.

A parte de acompañar a las personas, decís que controláis toda la cadena de valor desde el inicio, ¿es imprescindible para innovar?

No, yo diría que no. En nuestro caso lo pongo como ejemplo para explicar que en el sector vitivinícola la cadena de valor es muy larga, engloba agricultura, una parte de producción pura y dura, distribución, consumo y llegar al cliente. Para innovar no es necesario controlar toda la cadena de valor, pero para nosotros es importante hacerlo porque forma parte de nuestra propuesta de valor y de nuestro modelo de negocio. Por lo tanto, si queremos innovar en el modelo de negocio, tenemos que saber todas las piezas importantes y que debemos tener en cuenta. Para nosotros, es igual de importante innovar en la relación con los payeses y cómo controlamos las viñas que en cómo llegar a potenciales clientes a nivel online.

Controlando toda esta cadena de valor y tantos engranajes, ¿se tiene tiempo para explorar?

Es complicado, pero nosotros lo que hemos intentado estos últimos dos años ha sido rescatar las ideas que se quedaban en meros comentarios en la cafetera a la hora de comer. No hemos inventado nada en este sentido, las ideas ya existían, más o menos escalables, pero existían. Para mejorar o hacer el negocio más disruptivo lo que estamos haciendo es captarlas, procesarlas e incorporarlas. Con la nueva etapa que abrimos, las ideas se canalizaran a través de una plataforma, que hará que sea todavía más fácil. Con esta plataforma, lo que queremos es que en cualquier momento, desde cualquier sitio, se pueda compartir una idea. Después ya las clasificaremos pero no queremos perder esta capacidad de crear nuevos proyectos u oportunidades.

Coincidiendo con McKinsey, has apuntado que uno de los esenciales para ti es el aspiracional, ¿a qué aspira Vallformosa?

Si hablamos de aspiración, forma parte de la visión de Vallformosa que queremos revolucionar el sector de los espumosos en general y por otro lado, transformar el mundo del vino. ¿Cómo consolidaremos nuestro objetivo? No lo sé, no sé si seremos muy disruptivos o si tardaremos muchos años, lo que tenemos claro es que intentamos romper las normas establecidas, sin perder la calidad que perseguimos. Queremos ser diferentes, no porque si, sino porque forma parte de nuestra ADN. Las personas que hemos ido incorporando no vienen del sector vitivinícola y por tanto, aportan aire fresco y creemos que es lo que busca el cliente. La oferta de vinos y cavas clásico ya existe y algunos no compran por eso, pero también queremos ofrecer otro tipo de vinos y espumosos.

En esta nueva etapa que iniciáis apostáis por la Open Innovation, ¿qué papel juega el Club de Innovación de ESADECREAPOLIS?

Dentro del CavaLab, que es el HUB de innovación abierta que hemos creado, lo que intentamos es incorporar todos estos agentes que nos parecen importantes y entre ellos está ESADECREAPOLIS y el Club de Innovación. Nos aporta muchas cosas, la primera, la posibilidad de seguir formándonos a nivel de innovación. No soy ningún experto pero en lo que me ayuda ESADECREAPOLIS es a estar informado de lo que hacen otras empresas, conocer las tendencias y hacia donde se mueve la innovación, para ser capaces de decidir si queremos ir hacia Corporate Venturing, por ejemplo, o todavía es demasiado pronto para nosotros. No solo a mí, siempre he procurado que vinieran otros miembros del Comité o empleado de Vallformosa para formarse. Por otro lado, nos es muy útil el Club para tratar con otras empresas del sector como Bodegas Torres o Casa Ametller y también con otras empresas de sectores radicalmente diferentes para compartir experiencias. Este intercambio de opiniones nos ha aportado mucho, sobre todo, para concretar la fase de creación del CavaLab y en un futuro para acompañarnos en la innovación.