¿SABEMOS MEDIR NUESTRA INNOVACIÓN?


By Montse Rodríguez

 

Según McKinsey, más del 70% de las empresas considera la innovación como una de sus tres máximas prioridades, pero solo el 22% de estas compañías tiene desarrollado un plan de medición. ¿Por qué sucede esto? La innovación es todavía un concepto complejo de trabajar y las expectativas de sus resultados difíciles de predecir.

Es por ello que, si como empresa queremos mantener nuestra ventaja competitiva y ser sostenibles a largo plazo, además de apostar por la innovación, es estrictamente necesario medirla desde diversas perspectivas: no solo los resultados obtenidos sino también los inputs que nos ayudarán a alcanzar nuestros objetivos de innovación.  

Un buen cuadro de métricas ayudará a nuestros managers a tomar decisiones en base a información objetiva y alinear nuestra estrategia de innovación a los intereses y objetivos de la compañía.  No obstante, es importante construir indicadores que no limiten la actuación innovadora de la organización y que midan aquello que verdaderamente sea relevante – no debemos medir aquello que es más seguro y fácil de medir. 

El artículo pretende ofrecer una serie de tips y recopilar aquellos indicadores que son más utilizados para medir y potenciar la innovación, pero antes debemos ser conscientes de que no existe una fórmula mágica y estándar con los indicadores adecuados para tu organización.

 

Diseña tu propio proceso de innovación y un mapa estratégico

Tal y como he comentado anteriormente, no existe un cuadro de indicadores estándar y afín a todas las organizaciones. ¿Por qué? Los indicadores deben construirse en base al proceso de innovación propio de tu compañía – el cual debe haberse diseñado previamente de forma interna y seguramente será distinto al proceso que utilice tu competencia u otras empresas ya que repito, tampoco existe un modelo de proceso común para todas las empresas.

La idea en este caso consiste en aplicar algunos indicadores – se recomiendan 2 o 3 – a cada una de las fases de tu proceso de innovación. Por ejemplo, en una fase más estratégica un indicador subjetivo y cualitativo podría ser “¿Nuestra estrategia es lo bastante clara como para traducirla en iniciativas de innovación?” o “¿Cuánto dinero invertimos en la innovación?” como indicador objetivo y cuantitativo. En una fase de investigación podríamos extraer el “Número de grupos de clientes examinados” o el “Tiempo invertido en investigación”.  

Una segunda opción o forma complementaria para construir tus indicadores es a partir de un mapa estratégico de innovación. El primer paso consistirá en definir la estrategia general de innovación de la compañía, a partir de ese punto reflexionaremos sobre los distintos objetivos a alcanzar, que serán los que conformarán nuestro mapa.  Los objetivos deberán ser marcados por la dirección y se construyen en base a diversas perspectivas: aprendizajes y crecimiento, de procesos, de cliente, y financiera. 

 
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Por último, asignaremos un número reducido de métricas – entre 2 y 3 -  a cada uno de los objetivos lo que nos ayudará a evitar la inflación de indicadores – la tendencia a medir más de lo realmente necesario.

El mapa permitirá a la organización disponer de una decisión consensuada por parte de la Dirección y la alineación entre la estrategia de innovación y sus objetivos. 

 

Early Warning Indicators

Los indicadores más fáciles de utilizar son los que se pueden definir como objetivos y, a la vez, cuantitativos, es decir, indicadores numéricos en base a resultados o datos visibles. Por ejemplo: número de patentes, número de nuevos productos o servicios, inversión en I+D, etc. Pero no significa que sean los más adecuados o importantes. Este tipo de indicadores miden la innovación del pasado, pero no potencian la innovación a futuro por lo que pueden llegar a limitar la actuación innovadora.

Es por ello que me gustaría hacer especial hincapié en un conjunto de indicadores que nos ayudarán a alcanzar buenos resultados en los indicadores mencionados en el anterior párrafo. Se trata de los Early Warning Indicators: indicadores numéricos obtenidos principalmente de encuestas en base a valoraciones que nos ayudarán a discernir qué va a pasar en el futuro. En muchos casos, los early warning indicators analizan el clima o situación de la empresa, pues éste es el que causará que, más adelante en nuestro proceso de innovación, alcancemos un resultado u otro. Por ejemplo: una buena cultura innovadora afectará a la generación de ideas de la plantilla que, en consecuencia, generará un mayor número de ideas promovidas, aumentará la producción de productos nuevos y, en última instancia, rentabilidad de los nuevos productos.

Un ejercicio práctico para obtener estos indicadores sería hacer responder una encuesta a nuestros empleados y que valoren – por ejemplo, entre 0 y 5 -  afirmaciones como las siguientes:

  •   Me siento alentado a usar mi creatividad
  •   Personalmente, estoy emocionado por la innovación
  •   La innovación es una prioridad en esta organización
  •   Mi supervisor habla conmigo sobre innovación
  •   Los directivos promueven la innovación
  •   Se fomenta la diversidad de ideas en la organización
  •   Las ideas creativas se atienden sin demora.

En caso de ser una empresa con relativamente poca experiencia en innovación, recomendamos, además de definir una estrategia de innovación alineada con la estrategia general de la compañía, potenciar una cultura innovadora de forma interna ya que en la mayoría de los casos las innovaciones provienen de ideas nacidas dentro de una organización y la mejor manera de generarlas es incentivando y formando a nuestros empleados. 

 

Input & Output

Otra manera de clasificar nuestros indicadores - una vez estén asignados a una de nuestras fases de innovación, a uno de los objetivos de nuestro mapa estratégico u otro modelo implementado por la compañía, como podría ser un cuadro de indicadores en base a recursos y capacidades – sería dividirlos en indicadores de input y output.

Los indicadores de input medirán cómo estamos asignando nuestros recursos y en qué grado la organización crea condiciones que favorecen la innovación. Respecto a los output, éstos nos ayudarán a medir el grado de éxito de la innovación desarrollada.  

Veamos qué indicadores se podrían utilizar con esta nueva clasificación y el último modelo comentado. Desde el punto de vista de recursos se pueden aplicar métricas sobre input – capital, tiempo, personas – como, por ejemplo, el porcentaje de capital invertido o tiempo dedicado a actividades de innovación. En cuanto a output, el número de nuevos productos en un año o los ingresos de nuevos productos en los últimos 3 años.

En cuanto a capacidades, los indicadores para medir input podrían ser el porcentaje de empleados que han recibido formación sobre innovación o el número de herramientas disponibles para los trabajadores que ayuden a desarrollar innovación. Como indicadores de output, tendríamos el número de nuevas competencias adquiridas o el número de nuevos mercados a los que acceder.

Es importante aconsejar que si utilizamos esta división de input y output deberemos utilizar indicadores de ambos tipos. ¿Por qué? Si únicamente aplicamos indicadores sobre input no conseguiremos información que valide el esfuerzo en innovación que está realizando nuestra compañía. Y, al contrario, si solo medimos output generado no dispondremos de una imagen real sobre los costes que nos supone invertir en innovación. 

 

Métricas para veteranos vs principiantes

Tal y como hemos comentado inicialmente, no existe un cuadro de indicadores estándar y adecuado para todas las organizaciones. Además de depender del modelo de innovación que disponga tu compañía, los indicadores variarán según el nivel de experiencia en innovación.  A continuación, mostramos algunos indicadores que se recomiendan a empresas poco experimentadas en innovación e indicadores que suelen utilizar empresas más “veteranas”.

Aquellas empresas “Beginners” se les recomienda usar indicadores centrados en:

  •   Selección de talento y formación
  •   Creación de un proceso de innovación que atraiga un gran número de ideas, que sistemáticamente seleccione aquellas más prometedoras y que se concentre en la minimización del tiempo de desarrollo de los proyectos seleccionados.
  •   Definir unos objetivos de innovación claros y alcanzables en un marco de tiempo establecido.

Por otro lado, las empresas más veteranas deben dirigir esfuerzos en medir:

  •   Incentivos, formación de equipos y sostener los procesos de innovación existentes.
  •   Incrementar y mejorar la velocidad de su pipeline de innovación. Mejora en los benchmarkings de la compañía en cuanto a indicadores se refiere.
  •  Alcanzar objetivos de innovación marcados en el pasado. 

 

Conclusiones

Para finalizar el artículo simplemente recoger las siguientes recomendaciones:

  1.  Debe existir un equilibrio entre indicadores que promuevan la innovación, principalmente enfocados a medir la cultura innovadora de la empresa, e indicadores tradicionales que refuercen la situación existente.
  2.  Disponer de un cuadro de indicadores que midan aquello que es relevante. Más vale pocos indicadores, pero útiles, que muchos que midan elementos poco cruciales.
  3.  Prestar especial atención a los Early Warning Indicators. Si reforzamos su uso y la mejora de los resultados de los mismos conseguiremos mejores resultados de innovación y de los indicadores objetivo/cuantitativos.
  4.  Los indicadores deben construirse en base a algo: un proceso de innovación, un mapa estratégico u otros modelos o tipos de innovación – por ejemplo, indicadores para innovaciones incrementales y otros para innovaciones disruptivas.
  5.  A la hora de desarrollar un indicador, además de asignarle un nombre y su cálculo, deberemos indicar aspectos como: su finalidad, su meta, proceso/objetivo al que está relacionado, responsable que lo mide y quien lo recibe, etc.
  6.  Es importante hacer un seguimiento de los indicadores, deberemos asignar una frecuencia de revisión de cada indicador para visualizar su evolución. 

 


Autora:
Montse Rodríguez
Innovation & Development

montserrat.rodriguez@esadecreapolis.com