Cómo colaborar con Startups y no morir en el intento


By Víctor Sabater

El pasado 30 de junio desde el Club de Innovación de ESADECREAPOLIS organizamos la conferencia “Cómo colaborar con Startups y no morir en el intento” en la que acogimos los casos de Ogilvy, Agbar y sus respectivas aceleradoras corporativas: Ogilvy Upcelerator y Sity Barcelona. Además desde ESADECREAPOLIS dimos un marco y un modelo conceptual sobre diferentes posibilidades de colaborar con Startups cuando se es una Gran Empresa.

La conferencia contó con un enfoque de 360 grados, dando un marco conceptual y abordando los aspectos del Corporate Venturing desde el punto de vista de la Corporación, la Startup y las plataformas intermediarias. Así pues, creemos que vale mucho la pena compartir con vosotros las principales lecciones y aprendizajes que obtuvimos:

Los dos mundos

Estamos viviendo una transformación muy profunda en el mercado global: cada día hay más presión por la innovación radical, cambian los estándares, los ciclos de vida se acortan y los consumidores cada día exigen más disrupción. Esto está haciendo que no sólo se acorten los ciclos de vida de producto, sino también las vidas de las empresas… y ¿porqué? ¿de dónde vienen estas disrupciones? Evidentemente, ni que sea por el título del artículo… de las Startups.

 

Cada día es más evidente la necesidad (y voluntad) de las grandes empresas de colaborar con Startups. Las Startups se perciben como una fuente de innovación radical, de velocidad y flexibilidad, de talento, etc. se empieza a considerar el ámbito como una de las herramientas más útiles para abordar la innovación disruptiva. El mundo de las corporaciones y el de las Startups son muy diferentes y ambos tienen aspectos muy complementarios que pueden aportar valor a las otras partes:

 

 

Aun así, hay muchos retos que solventar hasta llegar a una colaboración adecuada: hay diferencias culturales, ritmos y velocidades que pueden ser fatales cuando se tiene que producir esta colaboración. Más aún, sigue habiendo miedo entre las partes cuando se abordan el uno al otro.

Una de las mejores maneras de evitar los miedos es conocer las expectativas de la contraparte, siendo transparentes podemos evitar el “piensa mal y acertarás”. Así pues, durante la conferencia, aprovechando que vinieron más de 100 personas, representando ambos mundos, hicimos una rápida encuesta en directo. Les preguntamos a los asistentes qué esperan de la contraparte a la hora de colaborar con ellos, y estos fueron los resultados:

Lo primero que sorprende es que el aspecto de la financiación no sea lo más importante (por ambos lados), razón por la que están apareciendo muchos nuevos modelos de colaboración que no lo incluyen. Otro aspecto que llama la atención es el hecho de que lo que más valoren las Startups sea el acceso a mercado, pues abre posibilidades de colaboración mucho más allá, como es el caso del Upcelerator de Ogilvy. 

 

Modelos para las corporaciones

Aún así, me gustaría centrarme en el punto de vista de las corporaciones, que para eso son los miembros del Club de Innovación que lidero. Una vez las corporaciones tienen claro qué esperan conseguir de su innovación, deben responderse unas cuantas preguntas antes de embarcarse en el mundo de las Startups. Aunque esté “muy de moda” últimamente, dependiendo de cuál sea el objetivo, las Startups pueden no ser la opción. En función de cuál sea el reto de innovación, debemos preguntarnos cosas como: ¿podemos desarrollarlo internamente? ¿Buscamos una tecnología muy avanzada o específica que quizá esté en manos de un centro tecnológico? ¿Quizá lo podamos solucionar colaborando con un proveedor o cliente? Evidentemente, si la respuesta a estas preguntas es Sí, entonces no necesitaremos una Startup. En cambio, si el reto es complejo, no es cercano a nuestro negocio o conocimientos core o necesitamos de mucha velocidad… entonces sí necesitamos una Startup.

Una vez decidido que las Startups pueden ayudarnos de verdad en nuestros procesos de innovación, vale la pena pensar en cómo vamos a colaborar con ellas. Desde modelos muy ambiciosos de inversión y aceleradoras a “sencillas” competiciones de ideas, hay un mundo de posibilidades intermedias. Otra vez más, debemos formular una reflexión interna y plantearnos qué objetivos tenemos para las Startups, qué podemos ofrecerles y cuál es nuestro grado de madurez en el ámbito. Las respuestas a estas preguntas condicionarán una vez más el tipo de colaboración que sea más aconsejable. Durante la conferencia compartimos un modelo propio que usamos en el Club de Innovación para ayudar a nuestras empresas a pasar por este proceso y a decidir cuándo y de qué manera abordar la colaboración con las Startups.

 

 

Aceleradoras

Uno de los modelos de colaboración con Startups que está obteniendo más visibilidad últimamente son las aceleradoras corporativas. Representan una apuesta seria por parte de las corporaciones en el mundo de las Startups. Las aceleradoras permiten cribar un gran número de aplicaciones, para seleccionar aquellos con más potencial y acelerarlos para que alcancen el siguiente estadio (normalmente el paso de prototipo a producto). En el encuentro del día 30 acogimos dos casos de aceleradoras corporativas referentes del país:

  • Ogilvy Upcelerator es un programa diseñado para acelerar Startups en el que la corporación aporta su experiencia y servicios, mediante consultoría de marca, estrategia de comunicación, de marketing y comercial. Parte del gran atractivo de lo que ofrece es que Ogilvy pasará a ofrecer a sus clientes servicios co-diseñados y prestados en colaboración con las Startups aceleradas. De esta manera, se apalancan en la necesidad más expresada por las Startups, garantizándoles acceso a mercado, y consiguiendo ellos añadir productos y servicios innovadores a sus carteras. 

 

  • Síty Barcelona, de Agbar es un proyecto que deriva del compromiso y la vinculación de Agbar con la ciudad. Su objetivo es descubrir, apoyar e invertir en las Startups más disruptivas que resuelvan los retos urbanos y que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos. Para desarrollarla y dar parte de los servicios se apoyan en una incubadora que ha demostrado ser exitosa a lo largo del tiempo: Incubio. En este caso, se combinan los servicios de Incubio destinados a las Startups con la colaboración con Agbar para acercar a la corporación a las Startups. Hay una primera fase de pre-aceleración, seguida de una de incubación ya con inversión financiera y, por último, existe la posibilidad de que la empresa invierta hasta 100.000€ en las Startups que pasen la selección.

Así pues, para cerrar,  el día 30 de junio pudimos conocer dos brillantes casos de colaboración con Startups a través de aceleradoras corporativas. En ambos casos responden perfectamente a los objetivos de las empresas y se adaptan muy bien a sus estrategias de innovación. Como he ido diciendo durante todo el artículo, lo importante es hacer la reflexión estratégica sobre qué es lo que queremos conseguir para, una vez encontrada la respuesta, construir el modelo que mejor se adapte a nuestras necesidades. 


Autor: 

Victor Sabater
Innovation & Development Manager

victor.sabater@esadecreapolis.com